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Título original: Evidence Supporting Extracorporeal Shockwave Therapy for Acute and Chronic Soft Tissue Wounds

Autores: Vlado Antonic (1)(2), MS; Rainer Mittermayr, MD (3)(4); Wolfgang Schaden, MD (4); Alexander Stojadinovic, MD (2)

(1) Fundación Henry M. Jackson para el avance en medicina militar, Rockville, USA
(2) Programa por las heridas en combate del Walter Reed Army Medical Center, Washington DC, USA
(3) Ludwig Boltzmann Institute for Experimental and Clinical Traumatology, Viena, Austria
(4) AUVA Trauma Center, Meidling, Viena, Austria

Publicado en: WOUNDS 2011;23(7):204–215

Artículo completo en: www.woundsresearch.com/article/evidence-supporting-extracorporeal-shockwave-therapy-acute-and-chronic-soft-tissue-wounds

Abstract: Curar heridas es complejo y requiere de una secuencia de acontecimientos bien orquestados a diversos niveles biológicos, que requieren de señales sistémicas, celulares y moleculares. El proceso fisiológico que lleva a curar una herida conlleva la reparación de los tejidos y la regeneración de la integridad y funcionalidad de los mismos.

Las heridas, particularmente en la población más mayor, pueden mostrar dificultades o retraso en la cicatrización, sin embargo, dificultades o retraso en la cicatrización también aparece en casos de pacientes con comorbidades como la diabetes, aterosclerosis, insuficiencia venosa o arterial, con movilidad reducida y hipercolesterolemia.

Las heridas crónicas consisten en un amplio rango de condiciones inflamatorias y degenerativas del sistema musculo-esquelético. El abordaje de heridas crónicas o difíciles de cerrar debe ser multidisciplinar. A menudo, estas opciones terapéuticas tienen una respuesta irregular o inconsistente. Poca o ninguna respuesta a tratamientos conservadores supone una enorme carga para los pacientes, sus familias, el sistema sanitario y la sociedad en general. Sin embargo, el desarrollo de métodos de tratamiento nuevos y efectivos que mejoren la curación de heridas problemáticas y reduzcan los costes del tratamiento completo es extremadamente valioso. Tal terapia es la Terapia por Ondas de Choque (ESWT).

La Terapia por Ondas de Choque actúa mediante la mecanotransducción produciendo beneficios terapéuticos a través de la biología, incluyendo la neovascularización y la regeneración de los tejidos tratados. Los datos publicados hasta la fecha demuestran que el tratamiento con ondas de choque de patologías de los tejidos blandos es seguro, sin efectos secundarios, coste-efectivo y clínicamente eficaz.

El propósito de esta revisión es proporcionar una visión general de la terapia por ondas de choque y su importancia en el tratamiento de heridas agudas y crónicas.

Puntos clave:

  • Ocasionalmente las heridas agudas no avanzan por los diferentes estadios fisiológicos normales en los tiempos previsibles. La incapacidad del proceso de cicatrización de progresar expone a la herida a posibles infecciones y deterioro de los tejidos circundantes, lo cual provoca complicaciones y retrasos en la curación.
  • En modelos animales, las ondas de choque han demostrado producir un entorno molecular favorable en los tejidos de la herida, elimina citoquinas y quimoquinas pro-inflamatorias, y mejora la expresión de diversos genes relevantes para la curación de heridas: ELR-positivo, CXC quimoquinas, CC quimoquinas, y citoquinas.
  • Las ondas de choque empleadas en medicina pueden generarse usando diferentes principios físicos: electrohidráulico, electromagnético, piezoeléctrico y radial.
  • Las fuentes electromagnéticas y piezoeléctricas solo producen una onda de choque propiamente dicha en el área focal, mientras que los sistemas de ondas de choque electrohidráulicos producen ondas de choque también fuera de la zona focalizada.
  • Todas las publicaciones encontradas y analizadas fueron realizadas con un equipo electrohidráulico de ondas de choque.

Conclusión: Se ha probado y demostrado la efectividad de la terapia por ondas de choque, para el tratamiento de cálculos urinarios e indicaciones ortopédicas. Estas ondas de choque usan la alta energía para destruir piedras en la uretra o los propios tejidos. El principal objetivo en el tratamiento de heridas es producir estímulos beneficiosos en el tejido lesionado, para estimular y ayudar a la reparación de los tejidos y a su regeneración. Al contrario de las ondas de choque focalizadas, para el tratamiento de heridas crónicas y agudas se requieren ondas de choque no-focalizadas o desenfocadas, y niveles de energía bajos.

La literatura actual avala la terapia por ondas de choque por su eficacia, reproducibilidad y, prácticamente, sin efectos adversos.

Se eliminan los efectos negativos de una inflamación crónica tras el tratamiento con ondas de choque, mejorando la curación de la herida, la perfusión de los tejidos, y aumenta la formación de capilares sanguíneos.

Las heridas crónicas o difíciles de curar muestran una mejora significativa tras el tratamiento con ondas de choque con una muy baja tasa de recurrencia.

El tratamiento es clínicamente efectivo, no invasivo (por tanto sin los riesgos asociados a la cirugía), bien tolerado por el paciente, sin necesidad de anestesia, y es coste-efectivo y fácil de aplicar.