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Título original: High energy shock waves in the treatment of delayed and nonunion of fractures.

Autores: V. D. Valchanou y P. Michailov (Academia médica militar de Sofía, Bulgaria)

Artículo completo en: www.springerlink.com/content/n28hl30435385870/

DOI: 10.1007/BF00192289

Objetivo: Documentar el tratamiento de fracturas con retraso de consolidación o pseudoartrosis, mediante un único tratamiento extracorpóreo de ondas de choque de alta energía generadas en un medio acuoso y enfocadas en la zona de la fractura. Las ondas de choque rompen el hueso esclerótico produciendo micro fisuras y numerosos fragmentos de hueso debido a la diferencia de impedancia entre el hueso (y los cálculos) y los tejidos blandos. Se estimula la osteogénesis y contribuye a la unión de 70 de 82 fracturas, en un tiempo razonable. Los tratamientos se aplicaron en dispensario con anestesia local. No hubo efectos secundarios ni complicaciones.

Pacientes: 82 huesos de 79 pacientes con fracturas con retraso de consolidación o pseudoartrosis, tratados con ondas de choque de alta energía. La edad media de los pacientes era de 28 años (rango de 9 a 76 años), de los cuales 71 eran varones y 8 mujeres. El tiempo medio desde la lesión y el tratamiento fue de 20,2 meses. 52 de los pacientes habían tenido de 1 a 5 operaciones previas.

Intervención: La mayoría de los pacientes fueron tratados en dispensario. Se empleó anestesia local en las 64 fracturas de las extremidades superiores y anestesia epidural en las 18 fracturas de las extremidades inferiores. El tratamiento consistió en la aplicación de entre 1.000 y 4.000 ondas de choque. La mayora de las fracturas fueron inmovilizadas mediante yeso durante un tiempo medio de 81 días (rango de 20 a 120 días).

Resultados: Los exámenes radiológicos mostraron unión de hueso en 70 (85,4%) de las fracturas tratadas. En 12 fracturas el tratamiento no tuvo efecto. Estas incluyen un retraso de consolidación de fémur y 12 pseudoartrosis, 4 en el escafoides, 3 en la tibia, 2 en el radio, 1 en el cubito y 1 en la rotula. Algunos pacientes mostraron un incremento en los séricos de fosfatasa alcalina de 92 a 120 miliequivalentes por litro y fosfatasa de creatinina de 49 a 66 miliequivalentes por litro. Se cree que el incremento de estos valores se debe al efecto de las ondas de choque de alta energía en huesos y músculos. No se observaron efectos secundarios.

Conclusión: El equipo médico que realiza el estudio cree que las ondas de choque de alta energía rompe los extremos escleróticos de los huesos, produciendo microfisuras, las cuales favorecen el riego sanguíneo. Además, la producción de numerosos pequeños fragmentos de hueso provocan un efecto estimulador de la osteogenesis, responsable de la unión de fracturas. La aparente dificultad en obtener efectos beneficiosos en la pseudoartrosis del escafoides carpiano podría estar relacionada con la falta de riego sanguíneo normal en el polo proximal, la dificultad en enfocar las ondas de choque de alta energía o a una inadecuada inmovilización postoperatoria. En general el método puede ser usado para estimular la osteogenesis en la zona de la fractura sin necesidad de realizar una operación abierta y presenta una ventaja frente a métodos operativos descritos. Los éxitos registrados en este estudio garantizan otros estudios y sugieren que las ondas de choque de alta energía podrían ser efectivas en el tratamiento de retrasos de consolidación o pseudoartrosis. Se podrían desarrollar otras aplicaciones en el campo de la cirugía ortopédica.